Tengo un móvil Huawei, ¿y ahora qué?

Google y varias empresas tecnológicas norteamericanas han anunciado que dejarán de trabajar con Huawei, debido a su inclusión en la lista negra de Trump.

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Veto de Google a Huawei

En medio de la guerra comercial entre las dos superpotencias que está sacudiendo a todo el mundo, llega la primera gran damnificada: Huawei. El gigante chino de las telecomunicaciones ha visto como de la noche a la mañana ha perdido a su principal partner en cuanto a software para smartphones y tablets.

Pero no solo eso, sino que otras compañías tecnológicas norteamericanas como Intel o Qualcomm, la fabricante de los conocidos microprocesadores para móviles Snapdragon, se han unido al veto.

La agencia de noticias Reuters ha dado la exclusiva la madrugada del día 20 de mayo, y poco a poco todas las partes implicadas han ido lanzando comunicados para dar explicaciones en el que ya es uno de los sucesos más importantes y controvertidos del mundo tecnológico de los últimos años.

Si bien en la última semana algunos medios habían dejado caer la posibilidad de que el gobierno estadounidense, que tiene a las tecnológicas chinas en el punto de mira desde hace tiempo (y si no que le pregunten a ZTE), incluyera a Huawei en la Entity List, no se ha confirmado hasta hoy que Google, y por tanto sus aplicaciones y el sistema operativo Android, dejarán de estar en dispositivos Huawei.

El motivo que alega la administración Trump para imponer este veto, es que Huawei está vinculada al gobierno chino. Hay que tener en cuenta que en el país asiático la actividad de cualquier compañía está supervisada por el gobierno del partido comunista, lo que facilita este tipo de acusaciones.

¿Qué es la Entity List y qué supone estar en ella?

La Entity List es una lista creada por el gobierno estadounidense, donde figuran entidades que ellos consideran contrarias a sus políticas exteriores o que suponen un riesgo para la seguridad nacional.

ZTE, otra empresa china fabricante de móviles, también ha tenido problemas con la administración Trump debido a que mantuvo acuerdos comerciales con países como Irán o Corea del Norte. Además, igual que Huawei, recibió acusaciones de realizar acciones de espionaje a través de sus dispositivos, lo que concluyó con una multa de más de 1.000 millones de dólares y un veto para acceder a componentes fabricados en suelo norteamericano durante varios años.

Finalmente, y tras asumir la culpa, ZTE llegó a un acuerdo al ver amenazadas todas sus operaciones al no poder disponer de estos componentes.

Por aquel entonces Huawei se libró de entrar en la lista, aunque las acusaciones de espionaje ya venían de lejos. En 2014 ya recibió un veto del gobierno estadounidense, aunque su impacto fue muchísimo menor que el actual.

Figurar en la entity list supone un serio problema por no tener acceso a algunos componentes fabricados por empresas norteamericanas, y por perder ciertos acuerdos comerciales que dificultan tanto la fabricación como la distribución de dispositivos en Estados Unidos y otros países.

Cuál es el presente y futuro de Huawei tras el veto

Debido a los conflictos entre el gobierno de Estados Unidos y China, Huawei tuvo la prudencia de plantear un futuro en el que no tuviera que depender de Google o de otras empresas tecnológicas.

Richard Yu, CEO del gigante asiático, reveló el año pasado en una entrevista que estaban desarrollando su propio sistema operativo por si las tensiones entre los dos países seguían en aumento. Aparentemente, las tensiones sí han aumentado, y el veto a Huawei pone a la empresa en una posición bastante comprometida.

A simple vista, el principal problema de Huawei es el perder acceso a un sistema operativo (Android) y a sus aplicaciones nativas (Gmail, Drive o Maps), que cuentan con una penetración enorme en el mercado. Actualmente, los terminales Android suponen casi el 80% de dispositivos a nivel global.

Pero más que el problema de no poder contar con Android como sistema operativo, está el hecho de la compatibilidad de las aplicaciones desarrolladas. Si no cuentan con el soporte de los desarrolladores, y no pueden acceder a la Play Store de Google, eso sí supondría un serio problema de cara a los usuarios.

En cuanto a las otras compañías que se han unido al veto, como Intel o Qualcomm, el impacto es menor pero sigue siendo un serio contratiempo. Los smartphones de gama alta de Huawei hace tiempo que montan sus propios microprocesadores (Kirin), por lo que la dependencia de Qualcomm es menor porque no afecta a todos sus terminales (aunque sí lo hacen los de su filial Honor). En el mercado de los ordenadores portátiles Intel sí es un partner importante, y habrá que ver qué decisión toman.

Tampoco podemos olvidar que Huawei tiene otras líneas de negocio relacionadas sobre todo con infraestructuras de telecomunicaciones, que también se verán afectadas por el veto de estas y otras compañías. Huawei actualmente está inmersa de pleno en el desarrollo y expansión de la tecnología 5G.

¿Y los usuarios qué?

Al margen de todo lo que supone a nivel económico y empresarial una decisión como la tomada por Trump y su gabinete, el foco está puesto en los usuarios que posean o hayan adquirido recientemente un dispositivo Huawei o Honor.

Tanto Google como Huawei se han dado prisa en emitir comunicados explicando cómo quedará la situación para aquellos terminales que ya están en el mercado, como para los que vendrán en el futuro.

La situación, confirmada por ambas empresas, queda de la siguiente manera: Google seguirá dando soporte y actualizando (al menos a nivel de seguridad, falta por ver si de mejoras del sistema operativo también) todos los teléfonos y tablets Huawei que estén actualmente en el mercado.

Sin embargo, la cosa es completamente diferente de aquí en adelante. Al haberse roto el acuerdo, Huawei no podrá seguir utilizando Android como SO en sus smartphones y tablets.

De momento, el Departamento de Comercio estadounidense ha anunciado una prórroga del veto hasta el 19 de agosto, y ha otorgado una licencia temporal a Huawei para que pueda seguir con sus operaciones de forma normal durante 3 meses. Esto significa que, de momento, no habrá cambios para los usuarios.

Como mínimo, sabemos que los actuales propietarios de un modelo Huawei o Honor no deben preocuparse: su teléfono o tablet seguirá operativo, las aplicaciones nativas de Google seguirán funcionando, y la garantía sigue siendo válida. Respecto al futuro, tendremos que esperar para ver si realmente Huawei tiene un plan B como anunció su CEO, o si por el contrario esto supone un golpe irreparable a una de las principales empresas de tecnología del mundo.

Seguiremos actualizando el artículo a medida que vayamos conociendo más información al respecto.

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